Se cree que las ciruelas pueden haber sido uno de los primeros frutos cultivados por el hombre. Muchos de nosotros tenemos ciruelos en nuestros jardines o huertos. Y si tienes una gran cantidad de ciruelas, no sólo puedes hacer mermelada o pastel de ciruela. Una gran opción es hacer vino de ciruela, que podrás consumir en los fríos meses de invierno.

Esta es una de las recetas más fáciles para elaborarlo. No necesita muchos ingredientes, pero sí requiere un poco de inversión en equipamiento, que podrás reusar las veces que quieras:

Ingredientes

  • 2,25 kg de ciruelas
  • 1,35 kg de azúcar
  • 3,5 litros de agua
  • 1 cucharadita de jugo de limón
  • Un poco de levadura de vino

Equipo

  • Un barril de fermentación de plástico con tapa (de unos 20 litros de capacidad)
  • Tubos de plástico
  • Un embudo
  • Una garrafa de unos 5 litros
  • Un tapón de caucho y una cámara de aire
  • Botellas y tapones (unas 6)

Instrucciones

  1. Lavar bien las ciruelas, cortarlas por la mitad y añadirlas al barril de fermentación. Si quieres puedes dejar el hueso de la ciruela, con lo que darás al vino un toque almendrado.
  2. Llevar el agua a ebullición y verter sobre las ciruelas. Pon la tapa en el cubo y deja actuar durante cuatro días, revolviendo todos los días.
  3. Añade el jugo de limón y el azúcar bien mezclados a continuación, para después espolvorear la levadura en la parte superior. Tapar y dejar en algún lugar caliente, revolviendo una vez al día durante cuatro días.
  4. A continuación, utiliza la manguera de sifón y el embudo para moverlo a la garrafa. No coloque la manguera en la parte inferior de la cubeta o succionarás el sedimento.Coloca la cámara de aire en la parte superior de la garrafa.
  5. Puedes almacenar el vino unos meses en un sitio fresco. Ahora podrás notar que la fermentación empieza de nuevo, pero el vino la limpiará.
  6. Una vez que el vino está limpio, se puede embotellar. Lo disfrutarás mejor en unos 12 meses, pero se puede beber más joven.
  7. ¡Disfruta!

De todos modos, si todo esto te parece un excesivo trabajo, hay un montón de vinos que tienen hermosos sabores que nos recordarán al vino de ciruela.

Un Tempranillo joven tiene un estilo tan jugoso, carnoso y ligeramente ácido que recuerda a morder una ciruela madura. En Rioja, encontrarás a menudo uvas Tempranillo mezcladas con Mazuelo o Garnacha, una combinación de ciruelas maduras, una pequeña pista de cuero, un poco de vainilla y una pizca de sal.

Para un vino fácil de beber, la Merlot generalmente tiene menos taninos y se pueden encontrar sabores mezclados de ciruelas con cerezas negras y toques herbáceos. La Merlot y la Tempranillo pueden hacer una buena mezcla, con la Merlot proporcionando suavidad a las frutas del bosque de la Tempranillo.

Una preciosa opción sería una Garnacha, que está envejecida más que muchos Tempranillos y tiene un estilo más audaz, casando muy bien con moras, regaliz y frambuesa.

Ya sea que decidas hacer tu propio vino de ciruelas o buscar alguno con esos sabores, crees que hay algo más reconfortante que acurrucarse enfrente a la chimenea en una fría tarde de otoño con un precioso vino con sabores a ciruela y tomarlo con la mejor compañía.

Categorías: Cómo lo hago

2 commentarios

orangel · 06/06/2017 a las 17:42

Ya lo use y me quedo muy bueno.

    INVINIC · 06/06/2017 a las 17:45

    Hola,
    ¡gracias por compartir con nosotros tu experiencia! Nos alegra saber que te hayas decidido a probarlo!
    Saludos

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